EL PROPÓSITO DEL AÑO ENTRANTE: PONERNOS EN FORMA

Ha llegado ese momento del año en el que hacemos el balance de nuestras vidas; revisamos resultados del año que está por concluir y ponemos objetivos para el siguiente; y la mayoría ponemos en la mira bajar esos kilos de más o darle forma a nuestro cuerpo para mejorar nuestra salud y apariencia.

Y desafortunadamente en una constante este propósito, porque seguramente nos lo trazamos año tras año y difícilmente lo conseguimos. A continuación les daremos unos consejos para que nos mantengamos concentrados en alcanzar el objetivo y no claudiquemos en el camino.

PONTE OBJETIVOS CLAROS Y ALCANZABLES

De ninguna manera implicamos que los objetivos que nos pongamos deban ser pequeños ni insignificantes, al contrario, grandes objetivos requieren mayor motivación y dedicación; pero la realidad es que necesitamos valorar nuestro estado actual para poner un objetivo plausible (alguien que nunca ha corrido no podría correr un maratón en un mes). La idea es que definamos con “nombre y apellido” lo que queremos lograr y trabajar sobre ese objetivo para poderlo conseguir.

Tus objetivos deberán responder las siguientes preguntas: Que haré? Cuando y donde lo haré? Y para qué lo haré? Por ejemplo: Realizaré 30 minutos de jogging de lunes a viernes por las mañanas antes de ir a trabajar en el parque cerca de mi casa; para poder bajar 5 kilos en 3 meses.

DIVIDE TUS OBJETIVOS EN PEQUEÑAS METAS Y MONITOREA AVANCES

La mayoría de las personas abandonan su deseo de ponerse en forma porque no ven los resultados que esperan en corto plazo; así que recomendamos que se pongan los objetivos divididos en pequeños pasos que les permitan ir evaluando el avance poco a poco; así encontrarán satisfacción a medida que los vayan cumpliendo o motivación para alcanzar lo que les faltó por lograr pero en corto plazo; así no tendrán que esperar hasta el otro año para intentar ponerse en forma nuevamente.

El monitoreo es indispensable para ir viendo “sobre la marcha” que si nos está funcionando y que no, y que podemos mejorar sobre nuestro método para ponernos en forma. Por ejemplo: Si te propusiste aumentar tu masa muscular debes proponerte áreas específicas y rutinas adecuadas por etapas; primer mes acondicionamiento general, segundo mes incrementar las repeticiones por ejercicio de bíceps, tercer mes incrementar el peso en las rutinas de pierna, etc. Así podrás ir monitoreando tus avances en base a objetivos cortos y medibles.

ANTES DE EXIGIRLE, ENTIENDE A TU CUERPO

Es muy común suponer cosas antes de investigarlas o consultar a un especialista; pero el cuerpo es una maravilla muy compleja que no funciona de manera nada sencilla; así que es importante que una vez que te traces un objetivo, entiendas todos los cambios que ocurrirán en tu organismo, el tiempo que tardan en notarse los resultados y cuáles pueden ser las implicaciones secundarias que se deriven.

Siempre recomendaremos acudir a un nutriólogo antes de llevar a cabo dietas que “nos recomendó la vecina” así como a un acondicionador físico certificado, ya que ellos conocen sobre el metabolismo de los nutrientes y nos recomendarán las dietas y rutinas de ejercicios que funcionarán mejor en nuestro caso específico. Por ejemplo: Si tu objetivo en el año fue bajar 10 kilos y quieres bajar los primeros 2 kilos en Enero, esto no siempre es posible, porque modificar el metabolismo es una cuestión compleja que toma tiempo, y requiere de consumir alimentos específicos y ser acompañado de ejercicios adecuados.

EL 80% DE LOS RESULTADOS LOS DÁ LA DIETA Y EL 20% EL EJERCICIO

De nada sirve que vayamos todos los días al gimnasio a exigirle a nuestros músculos por horas si llegando a casa nos daremos un atascón de grasa y azúcares para “reponer energía”. Los expertos indican que los resultados reales los obtendremos de la dieta que llevemos y el ejercicio será el complemento (muy importante pero por sí solo no nos dará resultados si no vigilamos lo que consumimos).

Así que, es muy importante enfocarnos en nuestra alimentación, si no podemos pagar un especialista, debemos tratar de mantenerla lo más balanceada posible, no exceder nuestro consumo calórico recomendado por día y procurar lo que desde pequeños sabemos pero casi nunca aplicamos. Por ejemplo: Consumir verduras en abundancia, cereales (de preferencia integrales) en todas nuestras comidas, el exceso de grasa y azúcar es malo, las proteínas están en la carne, huevo, leguminosas y plantas como las espinacas; tomar 2 litros de agua, etc.

DIVIERTETE Y DISFRUTA MIENTRAS ALCANZAS TU OBJETIVO

Otro factor que desanima a quienes se proponen ponerse en forma, es que la motivación se pierde rápidamente porque las actividades físicas y los alimentos que se consumen no nos gustan o preferimos inmediatamente alguna actividad o comida “prohibida”.

Una solución es buscar ejercicios que encontremos divertidos y que nos sirvan para trabajar en nuestro objetivo; las opciones son muchas y seguramente encontrarás una que te divierta mientras la realizas; y lo mismo con los alimentos, hay tantas opciones y variantes culinarias que le pueden quitar lo desabrido a tu dieta saludable. Por ejemplo: Si no te gusta correr solo porque es aburrido, únete a un grupo de corredores y verás lo divertido y motivante que resulta convivir con ellos; o arma un equipo de futbol con tus amigos, compañero de trabajo o familia, y jueguen entre semana por las noches, es un excelente desestréss y fomenta la unión.

Les deseamos el mayor de los éxitos en este año que inicia y recuerden que la constancia y esfuerzo que pongan en alcanzar sus objetivos se traducirá en bienestar y satisfacción en sus vidas, y que el éxito es obtener lo que queremos y la felicidad es querer lo que tenemos. ¡Enhorabuena!